Talento, bases y fundamento

Por Chef Erick Infante

La concentración de un cocinero es parte del comportamiento básico para poder cumplir con las metas fijadas por él mismo a corto y largo plazo pero existe definitivamente un inicio claro de la incursión en la gastronomía.

El talento es nato y se debe reflejar al momento de tomar la decisión de ser cocinero y proyectar la vida al desarrollo dentro de la materia.

Hoy en día la proyección gastronómica a nivel nacional e internacional ha generado la incertidumbre en los nuevos elementos tras cuestionarse si en verdad serán líderes representativos dentro de la industria de los alimentos.

La vocación para poder dedicarse a la cocina simplemente no basta ya que la cocina exige talento basado en el desarrollo de la propia técnica, dinámica y experiencia.

Las bases culinarias no son mas que la inquietud por desarrollar e investigar todo lo relacionado con los alimentos que podemos transformar con nuestras manos y estas bases son refinadas y enfocadas de manera adecuada tras la instrucción correcta bajo ejemplos certeros y preparaciones eficientes que un maestro en la materia puede proporcionar.

Es importante resaltar que un maestro no es aquél que simplemente puede exponer sus ideas delante de un grupo de nuevos incursores, el verdadero maestro es aquél que tras la experiencia y desarrollo de sus propias bases ha generado fundamentos con una comprobación basada en el tiempo de desarrollo dentro de la hotelería y restaurantería como líder de brigadas cargando consigo la responsabilidad de ejecutar tareas de modo preciso y sin un margen de error que pueda alterar los resultados finales.

Resulta demasiado incongruente basarse en ideología y criterio derivado de una experiencia corta o investigaciones superficiales que fácilmente pueden distorsionar la primera impresión de una persona que se involucra por primera vez con la gastronomía.

Generaciones concentradas en el respeto del origen de las técnicas gastronómicas bien fundamentadas es lo que se necesita, es muy importante saber reconocer a los precursores y dar lugar a las nuevas tendencias culinarias sin abusar de ellas.

Resulta fundamental la concentración en la metodología correcta para generar grandiosos platillos, resulta plástico, material y poco profesional tratar de manejar nuevas tendencias vanguardistas sin haber dominado previamente la gastronomía clásica y precisa que dio pauta al desarrollo de todo lo nuevo que podemos conocer hoy en día.

Espumas, sifones, esponjas, tierras, esferificaciones, gelificaciones, agar, alginato de sodio, cloruro cálcico, papel, aire… nuevas formas, texturas, composiciones visuales, radios fijos, fórmulas precisas y resultados garantizados respecto a la apariencia y consistencia, precisión técnica,  nuevas tendencias de la restaurantería para micro mercados de consumidores exigentes, excitación.

Leña en brasa, conducción de metales, reducciones, hornos de piedra, infiernillos, parrillas, caldos, rescoldo, salsas madre… fundamentos gastronómicos, capacidad sensorial para obtener buenos resultados, precisión de técnica, intervención del olfato, tacto y gusto, exposición al calor, control de fuentes de energía pura, bases puras de banquetería y restaurantería, emoción.

Llegamos a la conclusión de forjar y generar una ideología concreta y real de lo que la gastronomía representa para nosotros los cocineros, si el tiempo logra enriquecer, fortalecer y generar un desarrollo lineal y basado en fundamentos originales nuestro futuro estará marcado como una ruta de éxito y apreciación por parte de nuestros comensales.

En este mundo lleno del favoritismo por lo pop, lo convencional, lo extraordinariamente vanguardista por temporadas y la excitación de nuestro lado sensorial en base a lo que los demás prefieren es importante tener una mentalidad un tanto bloqueada al respecto para poder retener lo útil y reconstruir nuestra ideología con piezas mas eficientes y resistentes; no deconstruír nuestro perfil de cocinero para hacerlo relevante temporalmente y caduco en un corto plazo.

Talento, base y fundamento.

Respeto, crecimiento y fortalecimiento.

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